Me comunico de forma
ecológica
Con este divertido experimento los alumno/as van
comprobar las distintas posibilidades del sonido con la utilización de
materiales de desecho del día a día.
Se necesitan dos botes de plástico de yogur,
limpios y secos; un clavo mediano y 10 ó 20 m de hilo de lana.
El procedimiento es el siguiente: se hace un pequeño
orificio con el clavo en el fondo de cada yogur. Introducir una punta del hilo
por el orificio y hacer un nudo en el lado interior de cada bote. Cuando
se tensa el hilo, el dispositivo así construido se comporta como un “teléfono”.
Los niños/as se turnarán para hablar y escuchar. Uno de los niños/niñas hablará
dentro de uno de los botes y el otro/a escuchará por el otro bote. El que habla
no debe alzar demasiado la voz para evitar que el sonido llegue por el aire.
Referencia:

Hola chicas!
ResponderEliminarEste experimento que habéis propuesto, pienso que es una idea muy entretenida y atractiva para que los niños se interesen y descubran otras opciones de reciclaje y en este caso, de experimentación con el sonido. En mi opinión el reciclaje es un importante tema para trabajar con los niños, e introducirlos a través de juegos como este, lo hace más ameno y divertido para ellos. Un saludo!
Hola Esther!!!
ResponderEliminarNo hay nada mejor que dejar que los niños/as experimenten. Aunque no solo aprenden ellos/as, también lo hacemos nosotras. Si nosotras mismas tuvimos el año pasado la oportunidad de experimentar con la luz, y quedamos alucinadas, imaginaros con los peques...
Pues si, debemos tener en cuenta estas actividades, siempre. Gracias por tus comentarios, Esther. Un saludo!!!!.